18 abril 2008

Paquetes Atléticos IV


Los tertvlianos celebran este próximo sábado su III Asamblea General de Socios Compromisarios en el Sport Arena sito en el Vicente Calderón, no hay mejor ocasión para continuar con la Saga de los Paquetes Atléticos. Paquetes a Go Go.

Dejamos al Atlético empezando su caída libre a los infiernos maquillada con la clasificación in-extremis para la UEFA gracias a dos cabezazos de Juanito, mientras el Madrid volvía a caer en Tenerife.

En la temporada 93-94 el Atlético incorpora nuevas caras para intentar recuperar el equipo vencedor de principios de la década. La primera nueva cara no podía ser otra que la del desconocido entrenador, Jair Pereira, el primero de los 6 que iban a sentarse en el banquillo: Cacho Heredia, Emilio Cruz, Romero (Gil llegó a decir de él que si el entrenador no podía hacer nada con este equipo, se tendría que ir), Iselín Santos Ovejero y Jorge D’Alessandro, el del penalti al palo corto. Desconozco si algún otro equipo de la Primera División española ha podido batir este récord. En cuanto a los jugadores se dio salida a algunos míticos como Futre, Alfredo, Orejuela, Aguilera o Donato y a otros no tan míticos como Gabi Moya, Acosta, Patxi Ferreira o Villareal, pero Sabitas seguía. El que volvía era Pizo Gómez.


En esta temporada llegaron 2 jugadores que marcarían el época en el Atlético de Madrid, Caminero que gracias a él el equipo se mantuvo estos dos años en la primera división y Kiko, el héroe de Barcelona ’92. Pero estos cracks no llegaron solos, llegaron otros “jugadores”, si a algunos se les puede denominar así.



En esta temporada hubo una gran cosecha de Paquetes. Se podría salvar al paraguayo Miguel Angel Benítez que posteriormente en el Español demostraría su valía como jugador de club modesto. Y ¿por quién empezar?, pues quizá por el más estrafalario de ellos, Maguy, el centrocampista Marfileño que nada tiene que ver con los actuales, de familia aristocrática. Llegó a mitad de temporada, Gil decía que era uno de los futuros cracks mundiales. Nada más llegar tuvo que marcharse para disputar la Copa Africa. Finalmente, no aportó nada al equipo, aunque supongo que bastante a unos cuantos bolsillos. Ya empezaban las típicas declaraciones de Gil diciendo que el equipo estaba en ruina y que los jugadores no podían cobrar.

Es difícil saber con quién continuar…Tilico, ese delantero milagro que tenía el Cádiz. Llegó al Atleti en el paquete de Kiko. Unicamente jugó un partido y lo vendieron…
El siguienteMoacir, el brasileño que venía a ser el nuevo Schuster, resultó ser un paquete de ley, únicamente superado en su puesto por Venturín. Sólo jugó 11 partidos de Liga y finalmente lo largaron al Sevilla, dónde hizo mejor papel. Y aún hay más, el marido de la Tárrega, el Mami Quevedo, que también llegó en el paquete de Kiko, era un auténtico lastre, el que sacaba de marcha a Kiko junto a Sabitas. Después de un periplo por Valladolid y Sevilla volvió a Madrid para jugar en el Rayo y recordar viejos tiempos con Kiko y Sabitas, por aquel entonces retirado.
Otro para no olvidar es la cabra loca de Roman Kosecki, ahora adinerado empresario, que agotaba las existencias de alcohol de los bares de Madrid. Tampoco hay que olvidar al asturiano Pirri Mori muy recordado en la noche madrileña o al pacense Soler que llegó a mitad de temporada. En esta temporada el filial ya casi no existía sólo subieron, Juanma y Valle que apenas jugaron. Por esta época Gil ya se había cargado las categorías inferiores.
La temporada acabó evitando la promoción en el último partido contra el Rayo, la afición que había pasado lo peor…

Comienza la temporada 94-95 con la vista en olvidar la temporada anterior. Para ello se ficha al Pacho Maturana que venía de hacer un gran papel con su selección y el Valladolid. Parece que el papel se lo dejó en Valladolid puesto que en el momento que Gil le despidió el equipo se encontraba en la 18ª posición. Volvió D’Alessandro (recomendación de Supergarcía) con su penalti al primer palo, pero después de 12 jornadas el equipo sólo había remontado una posición. Gil decidió echar mano de un argentino para enderezar el rumbo, el “Coco” Alfil Basile; bueno ya sabeis cómo acabó, cagandose en el contrato y dejando al equipo al borde de la promoción. Finalmente el interino Carlos Sanchez Aguiar salvó el equipo, en un final de Liga lleno de maletines.

En esta temporada, dejaron el equipo varios paquetes: Moacir, Maguy, Pedro y los killers de la noche madrileña Sabas-Quevedo, pero había que reponerlos. Así llegaron míticos como el Tren Valencia (el que Gil iba a tirar a Furia), Ivan Rocha o, a mitad de temporada, Paulino (el pésimo delantero procedente del Yeclano). Pero también llegaron jugadores que a la postre harían historia en el Atlético de Madrid, como el Cholo Simeone (el que recibió el directo de Romario)

o el gerundense Delfín Geli. Volvió al equipo el Patxi Ferreira, no se sabe para qué y se fichó del Castellón al ruso Igor Dobrovolski que combinaba grandes actuaciones con auténticos petardos. En el filial se notaba la escasez de talento; ascendieron Pepe (de la Sagra), Ruano y el lateral Alejandro aportando bastante poco al equipo.

El Atlético acabó la temporada pidiendo la hora en el Sánchez Pizjuán para eludir la promoción…



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2 comentarios:

eduardo78 dijo...

Hola! Soy Eduardo,acabo de ver vuestro articulo,creo q falta el gran Sergio Marrero! .
Recuerdo q Gil comento algo de q su padre le pedia una oportunidad al chico,q tenia algun problemilla con las drogas....

http://www.elmundo.es/1999/12/15/deportes/15N0111.html

Un saludo!

Snowcop dijo...

Tienes razón Edu, se me pasó por alto, aunque tampoco llegó a jugar muchos partidos, a penas 4 en la 88-89. No recuerdo su juego, pero por lo que cuentan era un crack, y nunca mejor dicho lo de crack.